Content IA Journey. Foto: Pexels

Content IA Journey. Hacia el negocio de la soberanía 

Durante los últimos 20 años, el modelo de negocio de los medios en Internet se ha construido sobre una idea muy sencilla: la abundancia. La open web permitía llegar a grandes audiencias. El negocio estaba orientado a las personas: cuantos más usuarios, más alcance; cuanto más alcance, más inventario publicitario y, por tanto, más valor. Era una economía basada en la audiencia (personas) y alcances

Pero este modelo que lleva tiempo cambiando se ha acelerado con la llegada de la ia. Primero fueron los jardines vallados. Ahora, la inteligencia artificial está acelerando una transformación mucho más profunda: estamos pasando de un ecosistema construido alrededor de las personas a otro en el que cada vez tienen más peso las máquinas, los algoritmos y los modelos.

La economía digital de los medios se construyó sobre la abundancia. La economía de la IA se está construyendo sobre la escasez. Los modelos siguen necesitando los contenidos tanto para su entrenamiento como para actuar como buscadores. Y cuanto más necesitan esos contenidos, mayor debería ser su valor., peor con la situaciones desequilibrio actual los medios no estaban siendo derivadamente recomenzados.

El problema es que los medios han pensado durante años fundamentalmente en términos de audiencia. Han optimizado para el alcance. Han tratado de conseguir que sus contenidos sean lo más accesibles posible. Si el principal activo de los medios sigue siendo su contenido y en un ecosistema en el que las máquinas necesitan consumirlo, procesarlo y utilizarlo, la capacidad de controlar ese acceso puede convertirse en una nueva fuente de valor.

Es aquí en donde toma relevancia la soberanía: tener el control sobre quién puede acceder a ellos, en qué condiciones y para qué usos. El bloqueo deja así de ser solo una barrera para convertirse en una herramienta que permite proteger y poner en valor los contenidos.

Tener capacidad de saber como utilizan los LLMs nuestros contenidos y tener capacidad de bloquear y gestionar el acceso indiscriminado a determinados contenidos permitirá tener capacidad para crear escasez alrededor de aquello que tiene mayor valor. Especialmente cuando hablamos de contenidos relevantes para el entrenamiento o el grounding de los modelos. 

Pero no basta con bloquear, es necesario empezar a pensar en cómo convertir esa soberanía en un mercado. De alguna manera, la industria debería ser capaces de trasladar la lógica de la programática al contenido: crear un marketplace de contenidos, un mercado en el que las plataformas puedan identificar qué contenidos necesitan, bajo qué condiciones pueden utilizarlos y cuánto vale ese acceso. Si la programática convirtió el inventario publicitario en un activo negociable, quizá ese modelo debería inspirara la puesta ne marcha de un modelo servicio ido con el inventario de contenidos.

Las licencias pueden ser una solución útil a corto plazo, sobre todo para unos pocos actores. Algunos grandes medios podrán cerrar acuerdos con las plataformas y obtener ingresos relevantes. Pero resulta ua solución a muy corto y no resuelve el problema estructural. A esto debemos plantearnos cuál será el modelo de negocio de los medios en una economía en la que las máquinas consumen, procesan y redistribuyen su principal activo?

La respuesta exige un cambio de mentalidad para el sector. Hay que evolucionar de un modelo en el que  el valor esta en el alcance, en el que pasa al contenido escaso, Y eso exige soberanía. Y para ello se requieren herramientas, estándares y sistemas que permitan a los medios controlar el acceso a sus contenidos y decidir cuándo abrirlos, cuándo bloquearlos y bajo qué condiciones ponerlos a disposición de las plataformas. Y esto no puede ser únicamente una estrategia individual. Tiene que ser una estrategia de industria.

Los medios necesitan trabajar conjuntamente para desarrollar mecanismos que les permitan recuperar capacidad de negociación frente a las plataformas y frente a los nuevos intermediarios de la inteligencia artificial. Porque el riesgo es evidente: que los contenidos sigan siendo abundantes y accesibles, mientras el valor económico se desplaza hacía la plataforma propietarias de los modelos de IA .

El futuro pasa por recuperar la capacidad de decidir qué se abre, qué se bloquea y cuánto vale aquello que se abre. La abundancia fue la lógica sobre la que construimos la web de los medios. La escasez puede ser una de las claves para construir su futuro en la era de la IA. En eso deberíamos, ya lo estamos,  estar trabajando. Habrá que estar atentos a las pantallas.

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