Medios in the loop: repensar el rol del periodismo en el ecosistema IA
“Es la primera vez que, en lugar de pensar cómo incorporar la tecnología en los procesos humanos, tenemos que repensar nuestro rol en el ecosistema de la IA”.
Esta es una de las ideas que compartí durante mi intervención en WAN-IFRA LATAM, en Lima, y que, a mi juicio, resume uno de los cambios más profundos que la inteligencia artificial está provocando en la industria de los medios.
Hasta ahora, buena parte de la conversación se ha centrado en cómo utilizar estas tecnologías: cómo incorporarlas a las redacciones, automatizar tareas, producir contenidos o hacer más eficientes determinados procesos. Pero la cuestión empieza a ser otra. La IA no solo nos ofrece nuevas herramientas para hacer mejor lo que ya hacemos; está modificando el propio ecosistema en el que los medios desarrollan su actividad.
Esto afecta a toda la cadena de valor, desde la creación y agregación de contenidos, hasta su distribución, descubrimiento y monetización. Y, sobre todo, introduce nuevos actores con una capacidad creciente para intermediar entre los medios y sus audiencias, decidir qué contenidos se muestran y determinar cómo accedemos a la información.
Por eso, el debate ya no se limita a cómo incorporar la IA a nuestras organizaciones, sino qué papel queremos y podremos desempeñar en un ecosistema en el que las plataformas de inteligencia artificial adquieren cada vez más capacidad para organizar, seleccionar y distribuir la información.
Hasta el momento, la transformación digital se ha planteado, en buena medida, como un proceso de adaptación de la tecnología a las formas de trabajo existentes. La inteligencia artificial introduce una cuestión más profunda: cómo deben redefinirse los roles, las responsabilidades y los procesos de las organizaciones cuando la tecnología participa, también, en las decisiones que afectan a sus productos y a sus audiencias. Para los medios, este replanteamiento sitúa en primer plano la gobernanza, la confianza y la responsabilidad editorial. Y es precisamente ahí donde cobra especial relevancia el concepto de Human in the loop.
Human in the loop: de la supervisión al valor editorial
El concepto de Human in the loop (HITL) propone que las personas formen parte de los procesos en los que interviene la inteligencia artificial, especialmente cuando sus resultados afectan a la confianza, la calidad y la responsabilidad editorial.
En los medios, la IA puede ayudar a investigar, producir y operar. También puede distribuir, recomendar, personalizar y monetizar contenidos. El reto está en establecer dónde termina la automatización y dónde empieza la responsabilidad humana.
No se trata de frenar la innovación, sino de diseñar organizaciones capaces de aprovecharla sin delegar aquello que constituye su diferencial: el criterio, el contexto, la confianza y la comunidad.
La presentación propone una distinción clara entre las capacidades de la IA y las responsabilidades de los profesionales.
La inteligencia artificial puede analizar grandes volúmenes de información, detectar patrones, automatizar tareas y optimizar procesos. Las personas deben seguir investigando, interpretando, contextualizando, decidiendo y rindiendo cuentas.
Esta afirmación es especialmente relevante en un entorno donde la velocidad de producción y la personalización pueden llevar a que las decisiones sobre los contenidos se tomen de forma cada vez más opaca. El medio no puede quedar fuera de las decisiones que otros sistemas toman sobre su contenido y su audiencia.
La supervisión humana no es únicamente una cuestión operativa o legal. También es un elemento de la relación entre el medio y sus usuarios. Los usuarios aceptan mejor los usos de la IA cuando existe supervisión humana. Resúmenes, traducciones y recomendaciones son aplicaciones más fáciles de aceptar que decisiones opacas.
Esto sitúa la gobernanza en el centro de la estrategia. Los medios necesitan definir qué se automatiza, con qué datos y bajo qué límites; quién decide, quién revisa y quién responde. La transparencia, la formación de los equipos y la capacidad de detener un sistema son parte de ese diseño.
Diseñar la organización, no solo añadir herramientas
La adopción de IA exige revisar procesos, roles y flujos de trabajo, pero también cuestionar algunas de las formas en las que las organizaciones han operado hasta ahora. No basta con incorporar nuevas aplicaciones o automatizar determinadas tareas; es necesario redefinir cómo se trabaja, dónde aporta valor cada persona y cómo se mide el resultado.
La presentación plantea tres líneas de actuación que pueden servir como marco para abordar esta transformación:
- Proteger: identificar aquello que es diferencial para la organización y que no debería diluirse en la automatización. El criterio editorial, la confianza, el conocimiento del contexto, la capacidad de interpretar y la relación con una comunidad son activos que adquieren, si cabe, mayor importancia en un entorno en el que generar contenido es cada vez más sencillo.
- Rediseñar: no se trata de añadir IA sobre los procesos existentes, sino de repensarlos desde el principio. Esto implica revisar roles, responsabilidades y flujos de trabajo para decidir qué tareas tiene sentido automatizar, cuáles deben seguir bajo supervisión humana y dónde la tecnología puede liberar tiempo para actividades de mayor valor.
- Aprender: la transformación no puede plantearse como un proyecto cerrado. Requiere experimentar, medir resultados, corregir errores y escalar aquello que realmente funciona. La capacidad de aprendizaje de la organización se convierte así en una ventaja tan importante como la propia tecnología.
En este contexto, el Human in the loop no debería entenderse como una etapa provisional en el camino hacia la automatización completa. En el ámbito editorial, supone reconocer que hay decisiones que requieren criterio, contexto y responsabilidad, y que esa intervención humana puede convertirse precisamente en uno de los elementos que diferencien a un medio.
La cuestión, por tanto, no es únicamente qué puede hacer la IA por los medios, sino qué deben seguir haciendo los medios por sus audiencias. Porque, a medida que la tecnología facilite producir y distribuir información a una escala cada vez mayor, el valor diferencial estará también en aquello que las organizaciones sean capaces de aportar, más allá de generar más contenido.
Presentación “Medios In/Out the Loop. Cómo hacer para que las organizaciones se adapten a la era de IA”, de Pepe Cerezo en WAN-IFRA Lima.