Los medios serán conversaciones o no serán
La Inteligencia Artificial generativa no solo está transformando los procesos productivos de las redacciones, sino que está reconfigurando la arquitectura misma de los medios: desde el front-end hasta los flujos de trabajo internos. En este nuevo paradigma los medios ya no pueden limitarse a informar, sino que deben participar, escuchar, adaptar y evolucionar al ritmo de una conversación que fluye y lo envuelve todo. Rescatando el olvidado manifiesto Cluetrain, podemos asegurar que con la llegada de la IA, los medios tienen que convertirse en conversaciones.
De agentes y hábitos
La irrupción de los agentes y los sistemas conversacionales marcan un punto de inflexión. No hablamos solo de automatización, sino de intermediarios inteligentes que filtran, priorizan, editan y personalizan contenido en tiempo real. Los usuarios ya no navegan por secciones sino que interactúan con interfaces inteligentes que conversan, sugieren y deciden, incluso de forma autónoma. En este nuevo contexto, los hábitos de consumo se vuelven dinámicos, líquidos, casi gaseosos, por lo que las redacciones tienen que rediseñarse de nuevo para ser parte de la conversación de una manera activa, no reactiva.
No sabemos qué interfaz web de intermediación triunfará, ni siquiera si existirán en el futuro o sólo será una iteración con los speakers inteligentes. Lo que parece evidente es que la forma actual de Home, con scroll infinito, contribuirá a dar respuesta a las necesidades y nuevos hábitos conversacionales de los ciudadanos. Las webs de los medios no pueden ser solo una página web al uso como en la actualidad, se tienen que convertir en una experiencia modular, dinámica y conversacional.
El concepto clásico de «portal» o «home» está cediendo ante experiencias más fluidas y personalizadas, donde los contenidos no están organizados por jerarquías temáticas sino por flujos, recorridos y momentos de uso. Las secciones se diluyen para convertirse en ejes temáticos que se activan según el interés y el contexto del usuario.
En esta lógica, inspirarse en estructuras e interfaces como Reddit o en las plataformas de streaming, audio o YouTube pueden ofrecer claves para redefinir los entornos digitales de los medios, cada vez más híbridos, transversales, conversacionales, abiertos y profundamente personalizados.
Redacciones como equipos de consultoría
Las redacciones más adaptadas a este nuevo entorno ya no se parecen a las viejas estructuras verticales. Es necesario empezar a operar como equipos multidisciplinares y horizontales, similares a los de las consultoras: producto, datos, UX, tecnología, comunidad y periodismo trabajando como una única célula de innovación continua. Esto implica transformar no solo los perfiles, sino también los flujos de trabajo, la gobernanza y la cultura interna.
En medio de este nuevo ecosistema, la figura del product manager emerge con más fuerza que nunca. Y lo hace, no como gestor técnico, sino como puente entre estrategia editorial, tecnología, experiencia de usuario y negocio. Es quien orquesta equipos, alinea objetivos y garantiza que las experiencias periodísticas estén diseñadas para generar valor en cada interacción.
Imaginemos un entorno donde las conversaciones se organizan por temas, se nutren de contenido generado por usuarios, se combinan con audio en tiempo real o diferido, y permiten descubrir información no solo por navegación sino por conexión y participación activa. Pensando en productos conversacionales, los medios del futuro se visualizarían como un hub donde contenido, comunidad y conversación se entrelazan sin fricciones.
A priori, con todos estos ingredientes, se podría sostener que la radio está mejor posicionada que los propios periódicos online para convertirse en el medio del futuro, ya que cuenta con experiencia y una clara orientación a productos que interactúan con sus audiencias, creando entornos de participación y conversación, a través de audio, podcast u otros formatos híbridos; además, han sabido convertir esos contenidos no solo en piezas informativas, sino en auténticas conversaciones.
Estamos dejando atrás el modelo de “medios que publican” para entrar en la era de “medios que diseñan conversaciones” para sus comunidades. Desgraciadamente, y aunque las organizaciones periodísticas han trabajado y sufrido para poder adaptarse al entorno digital, el esfuerzo realizado hasta la fecha no es suficiente para abordar con éxito la disrupción de la IA. Toca reinventarse de nuevo.